La historia de la artesanía del bambú, con orígenes que se remontan al período Jomon (縄文), ha estado profundamente arraigado en la vida del pueblo japonés como herramienta para la vida cotidiana y como contenedor. Gracias a su durabilidad y flexibilidad, se utilizó como cesta para los comerciantes ambulantes durante el período Muromachi(室町) y, posteriormente, como recuerdo en balnearios de aguas termales durante el período Edo, extendiéndose su uso en diversas regiones como Beppu y Suruga. Desde la era Meiji (明治), las técnicas para su elaboración artesanal también han mejorado, y hoy en día se valora mucho como artesanía y expresión artística tradicional
El Takezaiku (竹細工) el arte del trenzado de bambú, forma parte de esos saberes ancestrales japoneses cuya belleza reside en la precisión del detalle más sutil. Comparable a las técnicas de cestería en mimbre por el entrelazado de fibras vegetales, el Takezaiku se distingue por su extrema delicadeza, que permite la creación de cestas, bandejas y otros objetos utilitarios con motivos de gran complejidad y una aparente fragilidad.
Esta técnica implica un trabajo integral de la materia, ya que la calidad de las piezas depende de la precisión con la que se preparan cada una de las tiras necesarias para el trenzado. El bambú se corta, se seca y se desengrasa antes de ser dividido numerosas veces en anchura y grosor para obtener finas láminas de corteza.
Estas fibras pueden alcanzar hasta 0,1 mm de espesor por 0,6 mm de ancho, poniendo en valor las grandes propiedades mecánicas del bambú a pesar de su extrema finura.
Este taller práctico de 8h de duración, es una invitación a sumergirse en el mundo de la cestería tradicional japonesa, desde la preparación de la materia hasta la creación del objeto final. Una primera parte estará dedicada al descubrimiento del material en sí —el bambú— para comprender cómo se preparan las tiras necesarias para el trenzado, a través de la presentación y demostración de las diferentes etapas de fabricación.
Se podrán conocer todas las herramientas necesarias y los gestos adecuados, para realizar esta técnica. El taller continuará con la exploración de diferentes patrones de trenzado, entre ellos uno en particular llamado “Kikko ami”, que significa “escama de tortuga”.
En esta fase, los participantes aprenderán a realizar este trenzado utilizando tiras de bambú puestas a su disposición para crear diferentes muestras. El taller finalizará con la puesta en práctica de estos conocimientos para realizar un pequeño cesto trenzado que cada participante podrá llevarse consigo.
Nina Fradet es una artesana y artista visual cuya práctica se centra en la valorización de la materia y de los saberes técnicos asociados a ella. Su trabajo se caracteriza por una atención particular a los gestos, a la precisión manual y a la relación íntima entre forma, material y proceso creativo.
Desde hace varios años, Nina desarrolla una investigación en torno al diálogo entre la ebanistería y el Takezaiku(竹細工), el arte japonés del trenzado de bambú. Este cruce de disciplinas le permite explorar las tensiones y afinidades entre dos tradiciones artesanales distintas, afinando progresivamente una práctica basada en la línea, el ritmo y la conciencia del gesto como elemento fundamental de creación.
Formada en París en la escuela Duperré en Diseño de Espacio y en la escuela Boulle en ebanistería, Nina Fradet consolidó una base sólida en diseño y trabajo de la madera antes de profundizar en las técnicas japonesas. Posteriormente, se formó en Takezaiku(竹細工) en Kioto junto a la maestra Chiemi Ogura, experiencia que marcó profundamente su aproximación al material y al trabajo artesanal.
Tras esta formación, continuó su aprendizaje técnico trabajando durante dos años entre Islandia y Japón, ampliando su experiencia en contextos culturales y geográficos diversos. Este recorrido internacional ha contribuido a enriquecer su práctica, que se sitúa en un espacio de diálogo constante entre tradición y contemporaneidad.
Nina Fradet ha sido galardonada con el Primer Premio Mathias en 2021 y con el Premio de Perfeccionamiento en Oficios de Arte en el mismo año. En 2024 fue artista residente en la Villa Kujoyama en Kioto durante seis meses, un período clave para el desarrollo de su investigación artística.
Entretejiendo lenguajes artísticos y saberes técnicos, Nina continúa ampliando su práctica a través de numerosas colaboraciones con artistas internacionales. Actualmente trabaja desde su taller situado en el País Vasco francés, donde desarrolla proyectos que combinan investigación material, creación contemporánea y transmisión de oficios tradicionales.