La práctica de la artesana japonesa Fujimou-san, se basa en el teñido tradicional japonés con índigo, conocido como aizome (藍染), utilizando un proceso de fermentación natural desarrollado durante el período Edo. El tinte se crea a partir de sukumo (蒅) (hojas de índigo compostadas), ceniza alcalina y la actividad de microorganismos.
Este método depende del mantenimiento de un entorno vivo, que requiere una observación cuidadosa y un cuidado diario.
El baño de índigo no es un material fijo, sino un ecosistema en constante cambio. Su color, fuerza y estado varían con el tiempo, respondiendo a la temperatura, el aire y la interacción humana. A través de este proceso, el teñido se convierte en una forma de diálogo entre el índigo y la artesana Fujimou-san.
Cuando la tela se extrae del baño, aparece con un tono amarillo verdoso apagado, que se transforma gradualmente en un azul profundo al oxidarse en contacto con el oxígeno. Esta transformación refleja los procesos invisibles que están en juego.
Fujimou-san concibe el índigo no solo como un material, sino como una presencia viva, y su trabajo explora la circulación entre el cuerpo, la materia y el tiempo.
En esta clase magistral, la artesana japonesa Fujimou-san nos introducirá en el teñido tradicional japonés con índigo, no solo como una técnica, sino como un proceso vivo. A diferencia de los métodos en los que el color se extrae simplemente mediante disolución o ebullición, el índigo japonés requiere la transformación del sukumo (蒅) —hojas de índigo compostadas preparadas por agricultores especializados.
La preparación del baño de tinte requiere entre 10 días y 2 semanas, ya que el material fermenta gracias a la actividad de microorganismos. El baño debe mantenerse con cuidado, ya que tiene una vida limitada y cambia constantemente con el tiempo.
En esta práctica no “producimos” el color de manera fija. En su lugar, lo recibimos. El índigo ofrece su color a través de un delicado equilibrio entre vida, tiempo y cuidado. Como tintoreros, participamos en este proceso y permitimos que la tela se transforme en azul.
A través de esta masterclass, Fujimo-san compartirá tanto los pasos técnicos como la filosofía subyacente: un enfoque que entiende el índigo no simplemente como un material, sino como una presencia viva.
En 2017, se formó con el maestro tintorero de índigo Ranshu Yano en Aizumi, en la prefectura de Tokushima, un lugar históricamente ligado a la producción de índigo en Japón. Allí adquirió la técnica tradicional japonesa de teñido con índigo mediante fermentación natural, utilizando lejía y sukumo (蒅), un proceso transmitido desde el período Edo que requiere tiempo, precisión y una profunda comprensión de los ciclos naturales.
En agosto de ese mismo año, estableció su propio estudio de tintes en Kioto, desde donde comenzó a desarrollar una práctica centrada en talleres, investigación y exposiciones. Su trabajo no se limita a la reproducción de una técnica ancestral, sino que se sitúa en un espacio de exploración donde tradición y contemporaneidad dialogan constantemente.
A través de su práctica, investiga una relación con el índigo que va más allá del lenguaje, buscando formas de expresión en las que el proceso y el resultado se transforman mutuamente. El acto de teñir se convierte así en una experiencia sensorial y performativa, donde el tiempo, el gesto y la materia ocupan un lugar central.
Actualmente, presenta exposiciones individuales y performances de butoh tanto en Japón como a nivel internacional, desarrollando colaboraciones con músicos y otros artistas. Estas prácticas le permiten ampliar los límites del trabajo textil hacia el ámbito escénico y corporal.
Desde 2024, ha comenzado a desarrollar un formato híbrido que transita de manera fluida entre la exposición y la performance, proponiendo experiencias inmersivas en las que el público puede percibir el proceso creativo como una transformación continua.